Así eran los anuncios de tabaco

Así eran los anuncios de tabaco

El tabaco mata pero lo cierto es que la publicidad clásica de Marlboro, Camel, Lucky Strike, Kent y otras marcas de cigarrillos resulta deliciosamente entrañable. Estamos hablando de la que se hizo en lo años 50, 60 y 70. Los anuncios hacían soñar a su público, elevaban las expectativas de adquirir un mejor estatus solo por poseer ciertos artículos o disfrutar de ciertos lujos. 

Incluso se hablaba de los beneficios para la salud del tabaco y había médicos que hacían publicidad de cigarrillos.

un-medico-a-favor-del-tabaco

Aunque los anuncios de la época de la primera televisión representaban, en su gran mayoría. a personas de clase media-alta que disfrutaban del placer de fumar. El humo era una fiesta cargada de sofisticación.

Ponle música al cigarrillo

La publicidad del tabaco solía recurrir a una melodía pegadiza que se repetía a lo largo de los años convirtiéndose en sintonía de la marca, como sucede en los anuncios de Winston, Camel o Lucky Strike.

Otro estilo muy popular era el de las situaciones fantásticas, como personas saliendo de la tele, carteles saludando al protagonista del anuncio o el paquete de tabaco volando para llegar a su destinatario. 

Sin embargo, ninguno de estos anuncios superará la popularidad a los spots de Marlboro, al estilo del salvaje oeste y con la mítica melodía de Los Siete Magníficos, película fundamental del western moderno. A día de hoy, se recuerda como uno de los anuncios icónicos de la publicidad del siglo XX.

A medida que pasó el tiempo, la popularidad del tabaco fue disminuyendo, así como su aceptación social por ser perjudicial para la salud. Y se acabó la publicidad del tabaco en la televisión (y en casi todos los ámbitos).

ADEMÁS: James Dean y Marlon Brando: una historia de sadomasoquismo y cigarrillos

El fin de una era

En Estados Unidos se prohibió la publicidad explícita de cigarrillos en 1971. El último que se emitió fue un anuncio de Virginia Slims durante El show de Johnny Carson en la NBC.

En cuanto a España, en 1988 se promulgó la Ley General de Publicidad, que prohibiría los anuncios de tabaco y alcohol, pero no su aparición en pantalla de forma más o menos explícita. Esto llevó a que las marcas sortearan la prohibición mediante el patrocinio o la creación de productos como pantalones, aperitivos o viajes. Siguiendo esta estrategia, la publicidad continuó apareciendo hasta bien entrados los años 90

En 2005, entró en vigor la prohibición de la publicidad de tabaco en toda la Unión Europea. Los anuncios desaparecieron de todos los soportes (vallas publicitarias, radio o revistas), pero no todos los países lo cumplieron, entre ellos España. Fue finalmente con la Ley antitabaco de 2006 cuando se prohibió este tipo de publicidad a través de cualquier vía. Más adelante, en 2011, esta ley se vería obligada a revisarse con el fin de restringir en mayor medida los espacios habilitados para fumadores.

ADEMÁS: Las diez canciones más vistas en la historia de YouTube

ALMUDENA SANTIAGO

Vídeo: Internet Archive/Zeleb

Foto: Cordon Press

Noticias Relacionadas

El mejor y el peor verano de nuestras vidas

Artículos

Fuegos y otras catástrofes han sacudido este verano infernal que también fue el más hermoso de nuestras vidas porque siempre resulta así este periodo de…

+

Estrellas en la Paris Fashion Week 2024

Galerías

En la Paris Fashion Week el espectáculo está en las pasarelas, el Front Row o las calles donde el invierno da sus últimos estertores. Gigi…

+

El cuento de la princesa Leonor, joven española por antonomasia

People & Trends

Hablamos de una futura monarca que en su tierna infancia veía películas de Kurosawa, según relató la prensa cortesana basándose en presuntas confidencias de la…

+

La culpa la tiene Almodóvar

People & Trends

Cuando el columnismo de derechas se agota de llamar mentiroso a Sánchez siempre le queda el comodín de Pedro Almodóvar. En Twitter, sin embargo, la…

+

Cuando en un directo te pillan con los pies encima de la mesa

People & Trends

Poner los pies sobre la mesa está feo. Poner los pies sobre la mesa del trabajo está muy feo. Poner los pies sobre la mesa…

+