Dejarse llevar hacia el misterio es preciso para disfrutar al completo de Los tigres no pueden esperar eternamente, la novela de Sonia Fides que tiene una cualidad laberíntica, con senderos narrativos que se bifurcan y Catherine Deneuve en Madrid, un viejo policía reconvertido en criminal, el pasado que (siempre) vuelve, la ensoñación de una escritora que fabula su propia fama.
Odile pretende escribir la biografía de Catherine Deneuve.
Pero también redacta una intriga sangrienta e inquietante.
Y a la vez persigue a un espectro que, de vez en cuando, se le aparece en el televisor. Se llama Egon y fue antiguo amor de días colegiales.
Todo ello lo combina Sonia Fides en una coctelera donde no faltan frases tan ultraliterarias que resultan acariciantes e, incluso, lisérgicas.
Escribe Sonia Fides “esta noche no todo lo construirán las verdades” y también “el dolor es un animal demasiado lento” y “a veces dormir es la única defensa a la que puede aspirar un ser humano”.
Odile es un personaje atormentado, una mujer que se cruza en su camino con otras mujeres, que camina y escribe sin saber muy bien cuál es su lugar de destino.
Lo de escribir con brújula o mapa es cosa de la gente que se dedica a dar clase en talleres literarios, se escribe a quemarropa o no se escribe, y Sonia Fides dispara sin preocuparse de las posibles heridas que puede causar.
Esta es la novela de lo que nunca sabemos. De lo que nunca sabremos. ¿Qué hubo en aquel pasado que persigue Odile? Ni ella misma, seguramente, lo conoce. Tampoco alcanzaremoos a comprender si su biografía de Catherine Deneuve es un ensueño o se sustanciará, si esa novela al modo Chandler llegará a término, si el final no es el principio de algo más.
Los tigres no pueden esperar eternamente es la segunda novela de Sonia Fides.
Un laberinto con Catherine Deneuve como icono y guía. A través de una noche de verano en Madrid. O de varias. Verano de azoteas, luz de la ciudad tras el cristal, taxis y calles habitadas, el mundo antes de la pandemia.
Pasen y lean.
DANIEL SERRANO
ADEMÁS: ‘La inequívoca fragilidad de los mosquitos’ (de Sonia Fides) y la eterna adolescencia
Noticias Relacionadas
El Gobierno defiende la serie de Pedro Sánchez
Era cuestión de tiempo. El perfil cinematográfico de Pedro Sánchez tenía que salir a flote en algún momento y ese momento es ahora. De la…
Ver un partido de fútbol con amigos: aperitivos, decoración y mucho más
¿Qué puede haber más emocionante que ver juntos un partido de fútbol? Es una forma mucho mejor de emocionarse y animar juntos a tu equipo.…
Coachella 2025: resacón después del vacío
Estilismos que suben el ánimo: colores alegres y estampados
En estos tiempos oscuros y, por qué no decirlo, también pesimistas debido a la crisis del coronavirus, no está de más recordarse a una misma…
¿Cuatro horas con Motos, Ferreras, Griso o Risto es un premio?
Esteban Navarro ha propuesto un curioso y complicado juego a los tuiteros. La mecánica es tan sencilla, como complicada la resolución del mismo. "Eres el…