En la industria del entretenimiento, especialmente el americano, se pueden encontrar ejemplos como estos a patadas. Pero está claro que a cada nuevo caso que sale a la luz, la sorpresa no es menor.
Casi todo el mundo conoció a Taylor Momsen en la famosísima serie Gossip Girl, en la cual los niños ricachones del Upper East Side vivían una adolescencia de lo más atípica. La imagen angelical con la que comenzó la serie parecía encajar con la adorable niña rubia de mejillas sonrojadas y claros ojos azules que interpretaba a Lou Who en la película de Navidad ‘El Grinch’, allá por el 2000. Y es que mucho ha pasado desde que la serie puso punto y final a su emisión.
¿Maldición en Hollywood?
Sin embargo, si algo caracteriza Hollywood es el cambio constante. Y podría decirse que Taylor Momsen el ejemplo más claro de ello. La adorable Momsen experimentó un cambio radical a lo largo de su paso por la serie de Gossip Girl. Su estilo en los photocalls se volvía cada vez más y más oscuro, al igual que la sombra que reforzaban sus azules ojos.
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Mientras sus compañeras, Blake Lively y Leighton Meester, aumentaban su popularidad a pasos agigantados con sus estilos, lo mismo ocurría con la pequeña de los Humphrey. Sin embargo, Momsen no estaba tan interesada en la imagen de niña buena que caracterizaba a sus co-stars. De hecho, su pasión comenzaba a diferir también de la de ellas, ya que era su grupo de música ‘The Pretty Reckless’ lo que ocupaba, casi por completo, su mente.
De actriz a cantante de rock ‘goth’
La banda de estilo rock que lideraba la, por aquel entonces, adolescente atrajo toda su atención, llevándola a dar la espalda, en su cuarta temporada, a la serie que la había proyectado al estrellato para aliarse con el productor Kato Khandwala y dar, por fin, salida a su verdadera pasión: la música.
Desde entonces, la ex-actriz y cantante ha mostrado una imagen y actitud completamente diferente a la dulce imagen que interpretaba en la ficción. Las faldas y tiaras de tonos claros que antes la vestían han sido sustituidos por ligas, vestidos cortísimos y cinta adhesiva en forma de cruz para mostrar sus pechos en pleno concierto.
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Curiosamente, Taylor quedó entre las tres finalistas para interpretar a Hanna Montana, el personaje que lanzó a la controversial Miley Cyrus a la fama. Quizá por pura coincidencia (o no), ambas han conseguido llegar a protagonizar numerosos titulares por su peculiares gustos estilísticos y su afición por los porros.
Fotos y video: Gtres, Google, Instagram y Youtube.
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